De cuando Kusturica era Kusturica y no una copia de si mismo y decidió hacer una película barroca, con el sello musical balcánico "made in Bregovic" mezclado con el mariachi que contrata Vincent Gallo. Este último, en una de sus mejores actuaciones.Lo mejor, verla en VO (SP - subtitulada en polaco, ye lo que hay, Manolín) en pantalla grande, bendita Filmoteka Narodowa.









